Érase una vez unos bulbos...


Érase una vez unos bulbos plantado en un macetero…

Una vez comenzado con este magnífico título os explicaré en esta breve historia mi experiencia con estos bulbos.

Generalmente tengo fotos de todas las cosas que voy adquiriendo o produciendo, así tengo documentado todos los pasos, para que en el futuro poder ver que hice mal o bien, os lo recomiendo.

En este caso no tengo fotos de los bulbos cuando lo planté.

Nada que ver con la floración de lo que más adelantes podréis conocer (muchísimas fotos para deleitaros).

Igualmente, el proceso de crecimiento en modo de time-lapse, pero de distintos ángulos y diferentes fechas.

Original post que espero que os guste y aprendáis algo más.



Érase una vez unos bulbos plantado en un macetero…

… por allá en 2019 y después de la llegada del invierno y quedarme con el macetero exterior (ubicación Sur) sin plantas, decidí plantar unos bulbos que tenía por ahí guardado, siempre pensando que los “bulbos” que tenia eran de Gladiolos, días antes les regalé algunos a mi madre incluso a mi hermana (aunque ya no se acuerde).

En el macetero exterior tenía durante la primavera/verano hasta otoño Portulaca grandiflora con un par de Verbenas, al llegar el invierno se marchitaron, sin antes obsequiarme con miles de bolitas negra que son sus semillitas, algunas las recolecté y otras las esparcí por el macetero, al tener por varios meses el macetero vacío es cuando opté por sembrar los bulbos de “gladiolos”.

Al poco tiempo y ya que los bulbos empezaban a moverse, (intento de brotar), los introduje en el sustrato que es muy drenante y esponjoso, mezcla de fibra de coco con sustrato universal, un 80% fibra de coco y 20% sustrato universal, a los días me encuentro con esta grata sorpresa.


 Como podéis ver aquí ya han brotado los bulbos.


Aquí cogiendo algo de cuerpo.


En esta foto es la que quiero pararme, ya que se puede apreciar el capullo donde saldrá la flor, y es cuando a mi mente llega la duda, ¡ésto no es un Gladiolo!. ¿Cómo no me he dado cuenta antes?, era tanto tiempo diciendo que eran gladiolos que puse en duda mi propio pensamiento (he visto y cultivado Gladiolous sp. anteriormente), divagando y discutiendo conmigo mismo llegue a que los Gladiolos no tenían las hojas cilíndricas, que eran planas, aún así busqué en Google: Gladiolus sp. y efectivamente. No son Gladiolos.

Éstas son hojas de Gladioulus sp.  (Foto de Google)


Y llegó el gran día.


No hay discusión alguna.


Es un Iris xiphium


El del medio fue el primero.


Pero enseguida le siguieron los demás.


Aquí estas espectaculares flores.



 En estas fotos podéis observar las gotas néctar.


Y aquí la tercera flor.



En esta fotos podéis observar los estambres con el polen, cosa que decidí polinizar con un pincel para ver si conseguía algo. 
Polinización cruzada, del polen de una flor al pistilo de otra.


Y en los días posteriores empezó esta transformación de la flor.








Pero ahí no se para las sorpresas, en una de ella ha empezado a brotar otra flor, ESPECTACULAR.

Como curiosidad mirad la reserva de agua que se queda entre los pétalos.
Os imagináis ser un abejorro cansadito de tanto volar de flor en flor y encontrarte con una que además de néctar, tiene agua fresca.

Qué abejorro eliges ser para polinizar estas flores:

Bombus hortorum

Bombus pascuorum

Bombus ruderarius

Bombus vestalis

Anthophora plumipes

Rhingia rostrata


Espero que os haya gustado este pequeño relato y hasta el próximo post.

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Quiero dedicar este post a mi padre que, aunque no esté entre nosotros, siempre estuvo ahí para que estudiara y me formara para tener un futuro mejor,

¡Gracias Papá!






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